
De la oscuridad al colorido, del silencio a las pasos firmes y decididos, del simple ronroneo de los pájaros al murmullo de los humanos, de las flores artificiales y polvorientas a las naturales y frescas más bonitas del mercado. El lugar más lúgubre de todas las aldeas se está convirtiendo estos días en un paraíso floral para ser visitado y recorrido y es que los camposantos registran en las vísperas de la festividad de los Fieles Difuntos un movimiento continuado de fregonas, escobas y cubos de agua para embellecer panteones o lápidas de quienes ya no están entre nosotros.
Limpiar, blanquear, adornar y hacer relucir son verbos que se repiten en los distintos cementerios de la Isla para que el primero de noviembre sea cita obligada de creyentes y también curiosos. Ayer, la gran mayoría de lápidas y panteones ya relucían engalanados y centenares de familiares daban el último retoque para recibir el día de la celebración. (más…)



