
El Consell ha adjudicado la obra de la variante de Ferreries a la UTE Ferrovial-Concesiones y Contratas Illes Balears S.L. por valor de 21,3 millones de euros. Las obras podrían empezar después de Semana Santa, tienen un plazo de 16 meses y podrían estar listas a finales del verano de 2011.
El presidente del Consell, Marc Pons, junto al conseller de Mobilitat, Damià Borràs, los dos visiblemente satisfechos, han anunciado la adjudicación después de que la mesa de contratación estudiase la justificación económica de tres de las nueve empresas “competidoras”.
De esta forma, Ferrovial-Concesiones y Contratas (una empresa con parte de capital menorquín) se encargará de realizar “la obra civil más importante que el Consell ha adjudicado jamás”, ha resaltado Marc Pons, “ya que es la empresa que ofrecía la mejor relación calidad-precio”. La mesa de contratación (con la presencia de la oposición) ha aprobado por unanimidad esta adjudicación a Ferrovial (que había obtenido la segunda mejor puntuación con 93,87), que sube a 21.324.448,34 euros más IVA, un 23,29% menos del presupuesto inicial que aprobó el Consell.
El conseller Damià Borràs ha señalado que “el proyecto, el plazo y el presupuesto resultante, así como los errores, son responsabilidad de la empresa adjudicataria única y exclusivamente, no del Consell”.
Tres empresas no justificaron la baja temeraria
El proceso de adjudicación se ha demorado más de un mes, ya que el Consell pidió a tres empresas que justificasen su presupuesto por baja temeraria. Después de estudiar la documentación extra aportada por las empresas, una de las cuales, COPCISA – Climent Olives, había obtenido la mejor puntuación (94,75), la mesa de contratación las rechazó.
Las empresas afectadas eran COPCISA – Climent Olives, Acciona-Melchor Mascaró y Dragados-Gomila-Mora. En el caso de COPCISA, Borràs explicó que “había casi 2,5 millones de euros que no estaban bien justificados”, lo que hacía inviable la adjudicación. Sobre Acciona y Dragados, Borràs comentó que las argumentaciones aportadas eran insuficientes.
Una comisión de gobierno extraordinaria aprobará la semana que viene la adjudicación provisional del contrato y 15 días más tarde la definitiva.
La variante de Ferreries consistirá en una nueva carretera de calzada única con una longitud de unos 4,5 quilómetros que discurrirá por el norte del núcleo urbano de Ferreries. Tendrá dos carriles de 3,5 metros de ancho además de 2,5 metros de arcén. Una de las estructuras importantes será un túnel de 200 metros de longitud entre los enlaces de Sant Patrici y Cala Galdana. El túnel tendrá una sección de tres carriles, uno de los cuales se destinará a la circulación de vehículos lentos.






