
Camino directo hacia las alturas de la Liga es el que ha hallado el ViveMenorca en esta semana fantástica que clausuró ayer con una nueva victoria (63-50), la tercera en apenas ocho días y en los tres casos ante rivales de postín. Es la manera más adecuada de consolidar su candidatura a todo en este campeonato, máxime después de tumbar ayer al líder de la Liga, el Melilla, que regresó al otro continente con el rabo entre las piernas tras hincar la rodilla en el último cuarto.
El Menorca crece. Ha hecho de su Pavelló una sede inexpugnable y el futuro es suyo a partir de la segunda plaza que ya ocupa desde ayer. Está claro. En la matinal del domingo Paco Olmos planteó el partido desde el trabajo atrás cimentado en el sacrificio del grupo, y ante la cerrazón de la pintura ideada por su oponente, encontró la solución en el perímetro con la aparición estelar, otra vez de Marc Fernández, y en el último cuarto de Michael Umeh. Esa salida no la halló el Melilla, que acusó la ausencia de Coppenhart y, desprovisto de los puntos interiores, sus exteriores no pudieron con la defensa mahonesa. Así, el Menorca se llevó el preciado botín de un duelo que le deja claramente ganador en el campeonato.
Ya en el primer cuarto, una oda a la defensa aderezada con no pocos errores marcó el desarrollo del juego. La del ViveMenorca resultó especialmente efectiva con la sorprendente disposición de Olmos situando a Umeh sobre el base melillense, Jiménez, para reducir la creación de aquél, y a Ciorciari con Huertas. Caio Torres, en el cinco inicial, podía con Starosta en ataque y el Menorca ponía un 7-0 en seis minutos y medio, un tanteo corto a tenor de la ceguera ofensiva de los norteafricanos. Gonzalo García paró el partido, dio entrada al sueco Skjoldebrand y más tarde a Morentín por Starosta. Despertó entonces el Melilla, y con un triple y un par de canastas devolvió el parcial (0-7) para clausurar el desdibujado cuarto inicial con un escuálido 9-7.
Victor había pedido el cambio y Olmos rotaba a todo su equipo salvo a Umeh. El Menorca estaría cuatro minutos sin anotar hasta que el técnico valenciano puso a Marc Fernández por el propio Umeh. La zona del Melilla, que mantendría durante prácticamente todo el partido, se atragantaba a un errático Diego Sánchez y al base, Guzmán. Fue Marc quien rompió la nulidad ofensiva con un triple a 6’08 del descanso (12-9). El alero catalán se vistió de salvador y anotó un nuevo triple y una canasta de dos puntos que devolvieron la máxima renta (18-11 a 3’58).
Gonzalo García probó con dos bases en pista, Jiménez y González, aunque su única referencia arriba era el sueco Skjoldebrand. Primaba la defensa en ambos combinados afeando el partido como espectáculo. Marc Fernández siguió a lo suyo y su tercer triple acabó por situar el tanteo al descanso en 26-18.
La renta alcanzó su cota máxima nada más reanudarse el juego (28-18) pero entonces el Melilla halló una rendija desde el perímetro para irse a por el partido. Dos triples de Óscar González y otros tantos errados por los mahoneses pusieron un parcial de 0-8 (28-26) que fue la antesala del empate a 31. Ciorciari andaba perdido en la dirección y Olmos, por fin, dio entrada a Marc Fernández de nuevo por Umeh. El alero volvió a ser providencial con un par de canastas y un triple que dieron mayor empaque al equipo para recuperar la supremacía del marcador con un parcial de 10-0 (41-31 a 1’25).
La zona del Melilla perdía consistencia y el Menorca se iba al último cuarto con una ventaja notable de 9 puntos para defender la victoria (45-36). Skjoldebrand anotó un triple para advertir que su equipo seguía en la brecha pero entonces fue el momento de Michael Umeh, a quien Olmos dio de nuevo la alternativa en sustitución de Diego Sánchez. Esta vez sí, el nigeriano tomó la responsabilidad que le corresponde en ataque y rompió la zona norteafricana con un par de triples que elevaron la renta a los 17 puntos (63-46 a poco más de dos minutos para el final). Entre el equipo en pista y la afición en la grada, ya nada pudo evitar la elaborada y significativa victoria de los menorquinistas que están en el camino apropiado hacia la cima de la tabla.
Olmos: “Los partidos grandes se ganan desde atrás”
Feliz por la victoria, Paco Olmos señalaba al final del encuentro que “hemos tenido la fuerza mental para defender mejor que la mejor defensa de la liga”, y sentenció que “los partidos grandes se ganan desde atrás”.
Destacó el técnico la “defensa pura, increíble, agresiva de concentración” que hizo su equipo y el dominio del rebote ante pívots grandes y abiertos y frente al primer rival “que nos ha hecho zona casi siempre”. La solución fue “intentar abrir el campo, y hemos logrado meter desde fuera; y al final el momento de Umeh ha sido definitivo”. Reveló el técnico que el triunfo es “meritoria por el esfuerzo y porque habíamos preparado el partido para ganarlo en el último ataque”.
Situar a Umeh sobre Jiménez fue “para parar al jugador que más juego produce de la Liga”, y a Ciorciari sobre Huertas “porque lo conozco y sabía que le iba a dar mucho respeto que le defendiera él”.
Valoró el tercer triunfo consecutivo, señalando que “estamos en la parte alta y ahora nos queda lo que es más difícil, ganar dos seguidos en casa y el que viene ante otro gran favorito como la Laguna”.
No quiso confirmar que el equipo ya esté en el camino ideal, aunque sí admitió que “en casa me gusta porque jugamos muy a gusto y no nos relajamos, la afición mete en el partido y fuera es donde tenemos la asignatura pendiente porque no tenemos a 5.000 detrás”.
En cuanto a Gonzalo García, también destacó haber dejado al Menorca “en 28 puntos al descanso”. Definió el partido como “táctico y de mucho respeto, pero en ataque hoy ha ganado el menos malo”. Añadió García que su equipo acusó la baja de Coppenhart “y aunque en la segunda parte se ha mejorado, nosotros salvo arreones puntuales no hemos sabido entrar en el partido, en ataque. Aunque la diferencia final es excesiva. Nuestro juego interior no ha entrado en el partido”.






