
Han tenido que pasar 360 días para que la magia de la fiesta volviera a estallar en Ciutadella. La magia que ha vuelto a unir un pueblo entero, por las ganas de vivir con más intensidad que nunca Sant Joan. Tras una noche larga para muchos, con la ‘vetlla des be’, el ‘fabioler’ Sebastià Salort ha vuelto a iniciar el ritual festivo a las 9 de la mañana con el ‘primer toc’. Pero el verdadero protagonista ha sido el joven Nando Salord, ‘s’homo des be’ quien ha transportado el animal a espaldas.
Y es que a primera hora de la mañana, Salord ha salido de su domicilio en la calle Captius de Constantinoble en dirección al palacio de Cas Duc, donde una muchedumbre aguardaba ya sus ganas de fiesta, a pesar de que hacía falta la manga larga por el notable descenso de la temperatura.
Eran las 8.20 horas cuando han llegado al palacio señorial. Allí les esperaba el caixer senyor del bienio, Manuel de Soto Martorell, quien ha saludado a Nando Salord, su ayudante, su hermano Toni y toda la comitiva de la Junta de Caixers: el fabioler, Sebastià Salort; el caixer capellà, Florenci Sastre; el casat, Florenci Sastre; y los dos caixers pagesos, Antoni Salord, y Pau Bosch Salord, quien sustituye a Pau Bosch Pons, por el fallecimiento de su padre; y el caixer fadrí, Pere Bosch.
Tras el almuerzo, el caixer senyor ha entregado la bandera a Pere Bosch, mientras que se esperaba con puntualidad la hora mágica: las 9 de la mañana. A esa hora Sebastià Salort ha entonado oficialmente el primer ‘toc de tambor i fabiol’, esperado con ansiedad por la muchedumbre que esperaba en el exterior del palacio señorial.
La comitiva ha iniciado su recorrido de visitas en dirección al Ajuntament, donde ha sido recibida por la corporación municipal y luego a Cal Bisbe, donde le esperaba el obispo Salvador Giménez Valls. Y así ha continuado hasta completar las 111 visitas de este año.
Una de ellas, ha sido el teatro de Calós. A las 13 horas aproximadamente, la comitiva ha llegado mientras se representaba “Foc i Fum”, que este año ha atrasado la hora de la última función para que pudiera llegar a tiempo.
El fabioler ha entonado seis ‘tocs de dol’, uno de ellos -y especialmente sentido- por el fallecimiento del padre del caixer pagès de tramuntana, Pau Bosch.
ACTUALIZACIÓN 00.14h
La última visita ha sido en el domicilio del caixer casat, Valeriano Allès. Eran las 22.45 horas. Aunque no ha sido hasta casi medianoche cuando ‘s’home des be’ se ha retirado a su casa.
Fuente: Menorca diario






