
Quizás con más dificultades de las previstas en función de la diferencia de calidad existente entre ambos contendientes pero, en definitiva, con un marcador final elocuente. De esta guisa el ViveMenorca devoró a un rival más, el Kics Vigo en Maó y mantiene su impecable hoja de servicios al amparo de una afición que acudió a la cita a pesar de la jornada intersemanal prenavideña.
El equipo de Olmos capturó una victoria más que incrementa su trayectoria y le deja a las puertas de la Copa ante el Melilla después de haber corregido su juego en la segunda parte dotándolo de la fuerza que le faltó en los dos primeros actos. Este Menorca no es un equipo dudoso y ayer llegó a tiempo de demostrarlo de nuevo.
La imagen más demacrada que se le recuerda al equipo fue la que apareció en este encuentro. Dejó el grupo de Paco Olmos que el Vigo impusiera un ritmo cansino que adormeció el partido y le permitió sacar rendimiento a sus virtudes gracias a la escasa intensidad que pusieron los mahoneses. Frost y Williams ganaban a sus pares en el rebote defensivo y el Menorca estaba desaparecido en ataque. No es de extrañar, por tanto, que Olmos parara el partido con 2-6 en el tanteador vista la insuficiente conexión de los suyos al envite.
La entrada de Marc Fernández por Umeh no ejerció esta vez de revulsivo y el Vigo, con parsimonia pero con efectividad y resguardado en una zona segura y en un rebote defensivo inexpugnable secaba al ViveMenorca y alcanzaba 11 puntos de renta a los 7 minutos (6-17) que serían 8 al final (10-18).
Olmos pondría en cancha a su quinteto nacional en el segundo acto y haría una incursión en la zona que le costó ajustar porque entre Pope y el ex menorquinista Galarreta, la rompieron en cuatro ocasiones. Guzmán tampoco daba con el ritmo de juego y Pettinella mantenía el tipo bajo los aros ante Urko y Montañana.
Transcurridos 5 minutos los gallegos todavía reinaban en el luminoso (18-28). Fue entonces cuando Olmos devolvió a pista a Ciorciari y por fin el Menorca comenzó a correr y a mostrar algunos apuntes del juego que le define en esta Liga. Un parcial de 11-5 con rápidos ataques culminados por Turner reseteó el partido (31-33) en el último minuto. Aunque un triple de Galarreta frenó el avance local, al descanso el Menorca ‘sólo’ aparecía 3 puntos abajo ante uno de los tres colistas de la Liga sin haber anotado ningún triple (33-36).
En todo caso, el grupo de Olmos había entrado por fin en calor. Así, su baloncesto habitual regresó tras el paso por vestuarios. Con el quinteto titular en pista, salvo Urko por Caio Torres para que el vasco contagiara su carácter al resto y dotara de mayor velocidad al juego, el Menorca comenzó por asegurar el rebote defensivo y a partir de ahí correr. Urko hizo su trabajo a la perfección en defensa y ataque y ese juego sencillo dibujado exquisitamente por Ciorciari y Turner, autor de 10 puntos en este tramo, volteó el luminoso con un parcial de 13-4 (46-40).
Povea tuvo que pedir tiempo muerto y su cambio de pívots con la entrada de Pettinella y O’leary para tratar de poner coto a Turner, dio un mínimo resultado. Al final del cuarto el Menorca disponía de 8 puntos de renta (54-46).
Sin poder adornarse todavía ni bajar un ápice la intensidad en su trabajo defensivo, el conjunto de Paco Olmos acabó atando la victoria tras sobrepasar un nuevo arreón vigués en el nacimiento del último tramo. Un parcial de 0-5 devolvió la preocupación a la parroquia local (56-54). Pero la cuarta falta del base americano Pope, a 7 minutos del final y con 60-54 en el marcador acabó con las opciones del Vigo. Rápido el Menorca alcanzó la barrera de los 10 puntos (64-54) y entonces sí se recreó en algunas acciones. Povea recurrió a Williams pero poco después perdía a Pettinella por faltas y el partido quedaba visto para sentencia. Un ‘alley-up’, un tapón espectacular sobre Frost y un mate de espaldas, las tres acciones bajo el mismo sello de Cuthbert Victor, levantaron a la afición de sus asientos cuando el partido ya estaba resuelto (74-60) a falta de dos minutos y medio y dieron paso a un fin de fiesta apropiado a un gran equipo como es este Menorca.






