
El uso de la bicicleta está cada día más de moda, ya sea para pasear, ir a trabajar o como reclamo de un modelo de turismo sostenible. La cuestión que se plantea es si Menorca está preparada para este “sano” vehículo, y seguramente lo está en mayor medida que otros lugares, aunque aún quedan algunas lagunas. Es cierto que la presencia del carril-bici es cada vez mayor en los municipios de la Isla, que las instituciones redactan ordenanzas específicas para las bicicletas y que se editan folletos con recomendaciones para los ciclistas.
Ésa es la parte positiva de la balanza, pero desde las asociaciones deportivas relacionadas con el mundo de la “bici” advierten que existen otros problemas. Para ello cabe citar el caso de una familia (cinco personas) que hace unas semanas llegó a la Isla con la intención de participar en la Volta a Menorca en BTT, pero que tuvo que desistir a las pocas horas de su intención de participar en la cita deportiva. El motivo fue la imposibilidad de encontrar un vehículo o un servicio de transporte que les trasladara con su equipación desde el Aeropuerto al hotel o cada día hasta la línea de salida.
Desde las compañías de transportes, como en este caso Autocares Torres, la respuesta es bien clara. En las líneas regulares, al igual que sucede en Mallorca, las empresas no están obligadas a transportar bicicletas que no estén debidamente embaladas por el peligro de que sufran desperfectos de los que no se pueden hacer responsables. Sin embargo, la misma fuente añade que en la Isla algunos negocios de servicio discrecional ya ofrecen el traslado con remolques incorporados, una modalidad reclamada cada vez más por los turistas extranjeros.
Ése es uno de los problemas más habituales una vez que ya se está en la Isla, pero llegar o salir de ella también puede resultar caro. Como ejemplo se puede citar el de un buen número de cicloturistas que han informado a los organizadores de la octava edición de la Vuelta Cicloturista a Menorca, que se celebra este fin de semana, de que no participarán por el alto precio que han de pagar por los portes. Arturo Sintes, presidente de la entidad organizadora, señala que viajar en Iberia con la bicicleta supone abonar un plus de 75 euros por trayecto. Se trata de la opción más cara, ya que muy por debajo de esa tarifa se sitúa Spanair, que tan sólo carga en la cuenta de los billetes 30 euros por cada trayecto. Sin embargo, Air Europa utiliza un método de facturación bien diferente, en el que entra en juego la distancia a recorrer. En el caso de un billete entre Madrid y Menorca se aplicaría una tarifa de 1,2 euros por cada kilogramo de peso del vehículo.
El ejemplo extranjero
En lo que se refiere al efecto sobre el turismo, Sintes se pregunta si al visitante alemán, muy dado a viajar con su bicicleta a cuestas, Air Berlin le cobra unas tarifas semejantes por ir de vacaciones a Menorca. Pues la respuesta es que no, ya que según la información facilitada por la empresa germana el precio es de 25 euros por “bici”, sin importar la distancia de la ruta.
Un obstáculo para el ciclista
Los presidentes de las entidades deportivas Penya Ciclista Ciutadella y la Asociación Cicloturista de Menorca, Pere Catalá y Arturo Sintes, coinciden en afirmar que el coste económico que suponen los desplazamientos en avión representa un gran obstáculo para los jóvenes deportistas con proyección.
Catalá explica que las carreras de muchas jóvenes promesas que destacan en la disciplina ciclista se ven en muchos casos truncadas ante la imposibilidad de salir a competir fuera de la Isla por cuestiones de presupuesto.
Pere Catalá, responsable de la organización de la Volta a Menorca en BTT, una de las citas deportivas más multitudinarias de entre las que se celebran en la Isla, reconoce que durante los últimos tiempos se ha avanzado mucho en la promoción del uso de la bicicleta, aunque puntualiza que aún queda bastante camino por recorrer, como por ejemplo en la recuperación de caminos que aún no son transitables para este tipo de vehículos.






