
Una rendija de luz se coló ayer en el triste habitáculo que ocupa el ViveMenorca en esta lúgubre temporada. Cuando la mentalización ya se había extendido en la Isla para recibir el tiro de gracia a cargo del Bruesa, sobrevino un triunfo, el séptimo en todo el campeonato, que unido a las derrotas de CAI y Murcia, conceden una oportunidad más al equipo de Javier Imbroda.
Se la ganó ayer el combinado menorquinista gracias a su determinación y a la fortaleza mental del último cuarto frente al aguerrido conjunto donostiarra. Y esa nueva opción le llegó, con su partido acabado, gracias a un triple de Javi Salgado a tres segundos del final que dio la victoria al Bilbao en Zaragoza y acabó con el suspense del Pavelló.
El paisaje continúa árido para el Menorca pero existe un oasis para cerrar la Liga en penúltimo lugar incluso perdiendo el jueves ante el Real Madrid si el CAI también cae en Badalona. Tal y como ha transcurrido este campeonato alcanzar su última jornada con alguna posibilidad ya reúne consideraciones milagrosas.
En medio de un ambiente inusual por lo gélido, el ViveMenorca salió a la cancha más suelto que en ocasiones pretéritas. Posiblemente el equipo dejó de lado la presión por una meta próxima al imposible, y consiguió cuadrar diez minutos aceptables en ataque y solventes en defensa.
Imbroda repitió con Bazdaric y Jesús Fernández en el quinteto inicial. El pívot alicantino se emparejó con Lou Roe y cumplió. La batuta arriba fue para Stojic, que inauguró el partido con un triple y cerró el cuarto con 10 puntos en su haber. Weis también marcó distancias en la pintura. Relegó al banquillo pronto a Marconato, con dos faltas, y después a Doblas. El Menorca dobló al Bruesa a 5 minutos del final (14-7), y Laso paró el partido. La entrada de Hopkins dio aire al Bruesa en la pintura porque entre él y Roe consiguieron que Weis saliera de la zona y fuera a los tiros libres, su punto débil. Los donostiarras redujeron el marcador que se situó al término del cuarto en un engañoso 21-17 porque el ViveMenorca había controlado el tempo de juego y dejado mejores sensaciones.
Ya con Sundov, Ivanov y Burtt en pista, el equipo de Imbroda perdió consistencia defensiva. Isaac López podía con un Burtt inoperante, y además, arriba, el Menorca había perdido el sentido del juego colectivo. Así, entre López y el propio Hopkins, certero en ataque, lograron ir restableciendo la igualadad en el marcador. El Menorca erraba canastas sencillas y los triples de Panko, López y un buen porcentaje en los tiros libres situaban el 29-29 al ecuador de este segundo tramo.
La fortaleza de Doblas en el poste bajo, secundado por Hopkins acabaron por dar el mando del tanteo al Bruesa (36-39) mientras la grada comenzaba a impacientarse con sus jugadores, en especial Jesús Fernández que fue abroncado tras dos errores consecutivos. Los tiros libres de Jeter (6 de 6 en este cuarto) y un par de triples de Ivanov y Sundov evitaron que la situación empeorase al descanso (38-40).
La reanudación tras el paso por vestuarios, cuanto menos, no significó el desplome cotidiano del ViveMenorca en el presente campeonato. El partido se mantuvo en un pañuelo gracias a la intensidad que no al buen juego de ninguno de los dos equipos, carente de fluidez dado el ritmo cansimo que imprimía el Bruesa.
Un parcial de 5-0 puso por delante al Menorca a 4’56 (45-44), aunque las alternativas serían constantes en este tramo. La defensa en zona dispuesta por Imbroda entonces fue acertada para neutralizar el juego interior ahora con Marconato como ‘center’, junto a Roe. Pero los mahoneses vivían exclusivamente de las acciones individuales de Jeter en ataque mientras se mantenían enteros atrás. Cinco puntos del base americano dieron una nueva ventaja al Menorca (53-48) pero cuatro errores en los tiros libres de Stojic, y cómo no, de Weis, dejaron el partido abierto para el tramo final (53-53).
El cielo se cerró para el ViveMenorca a poco de iniciarse el último cuarto. Isaac López convirtió 8 puntos ante las narices de Burtt, y el Bruesa dio un tirón que pareció letal (59-66). Imbroda sentó al errático escolta americano y devolvió a cancha a Bazdaric pero fue Stojic quien sacó galones, casta y orgullo, para cargar con el equipo, auxiliado por Jeter, y arrancar un parcial de 10-0 que devolvió la esperanza (69-66) a 3’56 del final. El Bruesa perdía primero a Panko wpartido se ponía definitivamente franco para el ViveMenorca.
Sundov, inspirado en el poste bajo convirtió 4 puntos más (73-68 a 1’56) y hasta el final el equipo supo administrar la ventaja para llevarse una victoria que le mantiene agarrado a la vida a pesar de un último triple sobre la bocina de Hopkins.
“Nos hemos quitado un peso de encima, siento tranquilidad”
La sonrisa que lucía el técnico del ViveMenorca, Javier Imbroda, tras el encuentro, lo delataba: el melillense, como el resto del equipo, consiguió con la victoria ante el Bruesa “quitarnos un peso de encima. Nos sentimos reconfortados con este esfuerzo. Por fin, siento un poquito de tranquilidad, pero estoy agotado. Estamos exprimiendo al máximo lo que tenemos. Se ha ganado con apuro, pero se ha ganado. Siento calma, ya tocaba. Marcharé a casa tranquilo”.
Un triunfo, reconoció el técnico, que contiene doble o triple mérito ya que “jugamos contra un rival, contra nuestra propia ansiedad y con mucho sufrimiento encima. No tenemos esa lucidez como para dominar y ganar con cierta comodidad. Tiene mucho mérito que este equipo, con lo herido que está, tenga la capacidad para no perder la cara en un partido. Lo conseguimos ante Unicaja y Granada, pero no fue suficiente para ganar”. Imbroda, que conoció las derrotas de CAI y Murcia, como todos, minutos después del encuentro, volvió a recalcar que mientras existan posibilidades, el equipo luchará por ellas: “los rivales directos han perdido. Por tanto, hay un punto de luz y mientras eso exista vamos a pelear. Todavía hay posibilidades y vamos a jugarlas”.
Satisfecho por el juego de su equipo, “en ningún momento hemos vuelto la cara al partido. El vestuario en el descanso era como una tumba y hemos arrancado la segunda parte con mucha fuerza”, Imbroda se permite el lujo de soñar ante el Madrid: “como la película: misión imposible. Estudiantes enseñó el camino para ganar al Real Madrid. Nosotros intentaremos hacer nuestro partido. Son choques que suenan a épica , pero… ¿y por qué no?”.
Por último, el técnico local fue crítico con la actuación de Steve Burtt: “no nos está ayudando. Es un lujo para un equipo como el nuestro tener a un un jugador americano con estas aportaciones”.






