son mercer de baix

En Ferreries, Son Mercer de Baix

En los alrededores de Ferreries, se puede emprender una interesante excursión que conduce hacia el poblado pretalayótico de Son Mercer de Baix, uno de los mejores conservados de este periodo. Para llegar hay que seguir la carretera de Es Migjorn Gran y girar a la derecha poco después por una pista ancha, que atraviesa varios predios hasta llegar a este asentamiento, situado junto al barranco d’es Fideu. Ésta formado por varias casas con planta de herradura, características de este periodo, pero el elemento más sobresaliente es la Cova des Moro, una construcción nabiforme, de unos trece metros de largo por cuatro de ancho, que ha conservado su cubierta original. Tres columnas irregulares, compuestas por varias piedras, sostienen grandes losas en posición horizontal y crean un espacio enormemente sugerente.

Más vestigios en Alaior, Sant Lluís y San Clemente

En los alrededores de Alaior, encontramos la famosa Torre d’en Gaumes. De entrada de pago, aunque su origen parece remontarse a época pretalayótica, alcanzó su apogeo a partir de 1300 a.C, aproximadamente, y siguió utilizándose hasta la baja Edad Media, como demuestran varios hallazgos del periodo de dominación árabe.

Asimismo, volviendo a la carretera de Sant Lluís a cala Binisafuller, aproximadamente en el kilómetro 2, se localiza el poblado talayótico de Binisafullet. Es un lugar arbolado, hermosísimo y que conserva, entre otros restos arqueológicos, una taula, un talayot y una sala hipóstila. El poblado está abierto permanentemente y la entrada es gratuita.

Finalmente, en los alrededores de San Clemente, encontramos el Talayot de Torellonet Vell y la Basílica paleocristiana de Fornàs de Torello. El talayot de Torellonet Vell es el más alto de Menorca y uno de los mejor conservados. Data de entre los años 1500 y 200 a.C., su diámetro ronda los veintidós metros, tiene planta circular y conserva el acceso a la cámara superior.

Unos 300 metros más adelante encontraréis la basílica paleocristiana de Fornàs de Torello, construida durante el siglo VI. Tiene una sola nave, rematada por ábside rectangular, y es de dimensiones reducidas: mide veintidós metros de largo por diez de ancho. Está protegida por una reja y se conservan la pila bautismal y la planta, cubierta con un mosaico de excepcional belleza, con diversas representaciones de animales de carácter simbólico, como leones, pavos reales, peces, etcétera. Si continuáis en dirección a Mahón, podéis visitar un poco más allá los Talayots de Curnia.