Un mundo de artesanía

Un modo perfecto de apreciar la gran diversidad de artesanía de la isla es visitar los mercadillos. En ellos, el turista puede encontrar de todo, desde los productos más típicos hasta las antigüedades más curiosas. Los hay permanentes y semanales, que se celebran en cada localidad, instalándose normalmente en las plazas. También pueden acudir a la cita estival que reúne multitud de tenderetes en las calles que llevan al puerto de Ciutadella y Maó. Y aún hay otros, los ambulantes, que llenos de creatividad recorren en verano la isla con sus variados productos.

En definitiva, el turista difícilmente abandona la isla sin hacerse con algún recuerdo emblemático de Menorca.