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Tramontana

Como ya hemos anunciado, Menorca carece de defensas orográficas. Ello implica que esté en permanente exposición a los flujos del norte y, que en más de una ocasión, sufra alguna que otra sacudida.

Si a ello le añadimos la temida tramontana, seca y fría, que alcanza fácilmente los cien kilómetros por hora, esta pequeña isla se convierte en todo un espectáculo meteorológico. De ahí, que en tantísimas compilaciones sobre las Islas Baleares, Menorca sea tratada como “la isla de los vientos”.

Como anécdota, destacar que antiguamente se decía que todo aquel que vivía en terreno sacudido por la tramontana (Cataluña, Islas Baleares y Sur de Francia), era más propenso a padecer depresiones y, en definitiva, trastornos psicológicos (sentimientos contradictorios, cambio repentino de conducta, etc.). Actualmente, no hay fundamento científico al respecto.[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]