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Ataques piratas - Menorca Explorer

Ataques piratas

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Numerosas incursiones turcas

Los enfrentamientos entre el campesinado y la nobleza terrateniente de Menorca caracterizaron los siglos XIV y XV.

La llegada a España de Carlos I en 1517 no mejoró la situación de la isla. A la escasez, las hambrunas y las epidemias se fueron a añadir las incursiones turcas en Mahón en 1535 y Ciudadela en 1558 por los bajeles de Kheir-ed-Din, Barbarroja. La toma de Túnez por las tropas del emperador tuvo como respuesta el saqueo de Mahón por parte del famoso pirata, quien arribó a esta ciudad al mando de una escuadra formada por treinta velas y dos mil quinientos hombres. Los mahoneses opusieron resistencia al ataque, pero los síndicos y capitanes pactaron con el turco, abriéndole las puertas de la plaza, que quedó destruida.

Como consecuencia de estos ataques, en 1554 Felipe II ordenó el inicio de los trabajos de construcción del Fuerte de San Felipe para proteger la entrada al puerto de Mahón y reforzar la defensa de la ciudad.

El día de sa desgràcia

Entre tanto, en 1558, el turco Mustafá Pialí, al mando de una escuadra formada por ciento cincuenta velas y más de quince mil hombres, arribó al puerto de Ciudadela, donde halló una fuerte oposición por parte de los ciudadelanos. La defensa se prolongó hasta que el denominado día de sa desgràcia las tropas turcas lograron abrirse paso penetrando por un hueco abierto en la muralla. El obelisco de la plaza del Borne conmemora la valiente resistencia de los locales ante la invasión.

La escasa rentabilidad económica de la isla y el temor a que las incursiones piratas pudieran repetirse hicieron plantearse a Felipe II la posibilidad de abandonar Menorca en 1570, ya que el monarca llegó a considerar indefendible la posición. Sin embargo, la resistencia de los menorquines hizo desistir al rey de semejante propósito.