guerra civil y postguerra menorca

La última frontera

Menorca fue la única isla Balear que permaneció como territorio republicano contra Franco durante la Guerra Civil española. El balance de los enfrentamientos fue sangriento, como lo fue la represión tras la entrada de las tropas franquistas en febrero de 1939.

La industria de los portamonedas, en recesión desde la Primera Guerra Mundial, fue evolucionando a partir de 1925 hacia la fabricación de cadenas de metales preciosos y bisutería. Esta última actividad empezó a destacar a principios de los años cuarenta e impulsó el desarrollo de la economía menorquina.

La lucha por los derechos democráticos se reaviva a las últimas del franquismo. La Constitución de 1978 legaliza partidos políticos y sindicatos y la gente puede participar en elecciones democráticas, con unos resultados diversos por lo que respecta a la isla.

Desde mediados del siglo XIX, las autoridades locales menorquinas intentan recuperar un cierto autogobierno, reclamando una Diputación Provincial que les permitiera gestionar la isla. El Estatuto de Autonomía (1983) les reconoce ese derecho y el Consell Insular será la institución que lo haga efectivo.

En el año 1993, la Unesco declaró Menorca como Reserva de la Biosfera. Con ello se pretende la conservación de los ecosistemas representativos de la isla, potenciar la investigación sobre el medio ambiente y promover el desarrollo sostenible a medio y largo plazo.

Bisutería, calzado, ganadería y turismo

Finalmente, advertir que la bisutería, junto con la industria zapatera, la ganadería vacuna, enfocada a la producción de carne y leche para la elaboración de quesos y, sobre todo, el turismo, constituyen hoy las bases actuales de la economía insular.