Debido a su naturaleza isleña y al aislamiento que esto suponía en la historia, Menorca destapó el ingenio de sus habitantes para elaborar una cocina tradicional menorquina que se ha transmitido oralmente de generación en generación. Al contar con recursos limitados y en ocasiones escasos, durante siglos se ha practicado una cocina de subsistencia, aprovechando al máximo los productos del mar  y de la tierra. A esto se le suma la huella de las diferentes culturas que han conquistado la isla a lo largo del tiempo, trayendo consigo diferentes maneras de realizar los platos más ricos en sabor y color. Todo esto se concentra en cada plato, en cada bocado y merece la pena probarlo para dejarse sorprender.

La tradición de la cocina Menorquina

En Menorca siempre se ha apostado por los alimentos más tradicionales ofrecidos por el campo menorquín, cocinando según los productos de temporada y siguiendo un calendario de celebraciones con los platos más típicos en cada una de ellas. Un privilegio que, durante mucho tiempo, ha sido reservado a los lugareños.

Desde hace ya unos años, la cocina más tradicional de Menorca se puede degustar en los mejores restaurantes de la isla, ofreciendo cocina de mercado y tradicional, llegando incluso a conseguir sellos de calidad y marcas de garantía como es el caso del Queso de Mahón.

En una isla como ésta, tan pequeña, el mar ha estado siempre presente en las mesas. Excelentes moluscos, curstáceos como la famosa langosta y variedad de peces azules, blancos y de roca han dado forma a lo que actualmente son los platos más típicos de Menorca.

Influencias que dejan huella

La cocina menorquina cuenta con particulariedades gastronómicas heredadas de otras culturas que colonizaron la isla, desde los siglos árabes hasta la conquistas inglesas o francesas.  El cuscussó es el postre típico que se suele consumir en Navidad en Menorca compuesto de pan seco, almendras, azúcar y manteca, añadiendo fruta confitada y pasas,  herencia de la época árabe. El Gin es un claro recuerdo del paso de los ingleses por la isla.

Especialidades únicas de Menorca

El Queso es el rey. Este alimento sobrepasa por su alta calidad y reconocimiento internacional. El máximo exponente es el Queso de Mahón con Denominación de Origen y elaborado a partir de leche de vaca y un aspecto exterior paralelepipédica.

Los embutidos más típicos son elaborados con carne de cerdo, siendo la matanza del animal (porquejades) una de las costumbres más típicas de la sociedad menorquina. Actualmente, todavía son muchas las familias que se reúnen para realizar los embutidos en un ambiente festivo y de amistad. La “carn i xulla” es actualmente, el embutido más típico de la isla, ya que solo se produce en Menorca. La sobrassada, el botifarró o el camot son también unos de los embutidos más típicos y producidos artesanalmente en la isla.

La Mahonesa es sin duda el producto de origen menorquín más famoso y consumidor del mundo. Salsa estrella de numerosos platos y recetas tradicionales. Se dice que proviene de la invasión francesa a la isla que se produjo en 1756 el cual el duque de Richelieu la dio a conocer en Francia bajo el nombre de mahonnaise, en honor a la ciudad de Mahón.